Contando los latidos

(Espero que esto no se quede suelto y sea la introducción de alguna histeria, más adelante)

Hay una teoría que dice que nacemos con un número máximo de latidos. Si no forzamos el músculo ese que bombea la sangre, nos durará más.

En el documental dónde vi esta teoría, decían que le habían bajado el ritmo cardiaco a unos gusanos y vivían más tiempo. A costa de moverse más lentamente, por ejemplo. Un sonado se había tomado muy en serio esta teoría y hacia deporte muy lentamente, comía muy poco y, en general, no hacía demasiados esfuerzos.

¿Qué sentido tiene andar contando tus latidos?

Después de una revisión le decían al tío que el corazón le duraría mil años, pero que tenía las articulaciones echas un asco y en general con la búsqueda de mantener un ritmo cardiaco muy bajo, había sacrificado otras partes importantes, como la ingesta de alimentos un poco más complicados de procesar (y por tanto de “gasto cardiaco” mayor), el deporte un poco más en serio…

Con todo esto quiero ir a parar a que lo que realmente importa es que disfrutes de tus latidos.

(Actualización, contínúa en Una de Zombies y en Un día en las carreras)

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