Music is my radar

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Cualquiera que me conozca sabe que hay una cosa que nunca falta en mi vida: la música. Desde pequeño he escuchado música en todas partes: en casa (principalmente de mi hermana), en el coche (mis padres)… y afortunadamente he escuchado mucha variedad.

Lo que empezó con discos de vinilo y cintas de casete (en el coche, en el Walkman…) de repente tomó un giro brutal.

El mp3. Aún recuerdo el día que me lo presentaron, en una tienda de informática en Santa Cruz (Tenerife), recuerdo que “un disco completo ocupa unas 12 veces menos que en formato WAV”. Por aquel entonces estaría empezando a aprender “de ordenadores” con un Pentium I – 133mHz. Y desde entonces la cantidad y variedad de música que he escuchado no ha hecho sino aumentar. Era la época de Napster, Kazaa, eMule y algún programa más que se me escapa.

Más tarde llegó para mi last.fm. Uno de las primeras maravillas de Internet 2.0. No era sólo una página donde poder recopilar la música que escuchas, recomendar conciertos que te gusten en tu zona, encontrar fotos de los conciertos, sino que ha sido la mejor radio de música que he escuchado nunca. Llega un momento en el que estas cansado de escuchar la música que te gusta y quieres descubrir algo nuevo. Ahí no vale tener 8000 canciones en el ordenador/coche/móvil/reproductor de MP3. Se necesita una radio que te ponga canciones que le gustan a otros usuarios con tus mismos gustos.

Lastfm es barato, un par de €uros al mes, y con una radio impresionante. Otro aspecto destacado era que podías recopilar estadísticas de lo que habías escuchado y a mi, que he subido 123460 escuchas, me aparecía información bastante interesante. Mientras mucha gente contaba las maravillas de Spotify, yo seguía enganchado a lastfm.

Pero la industria llegó y dijo que no podías usar la aplicación móvil en España, el número de canciones que podías saltar (para pasar a la siguiente) estaba limitado, no tenías la posibilidad de escuchar una canción en concreto (sólo radio) y no podías almacenar la música para escucharla sin conexión.

Y entonces llegó Google Play Music, que permitía subir música descargada ilegalmente y tenerla disponible en la nube, hacer listas automáticas, mantenerlas descargadas en el móvil, aprovechar cuando tuvieras WiFi para recopilar canciones que escuchar luego y compartir una escucha gratis con tus amigos de Google+ tras una compra… No era perfecto, pero me gustaba.

Ahora Google Music All Access ha dado otro paso, desbancar a la, para mi, mejor radio por un precio asequible (10€ al mes) que además te permite escuchar toda la música del catálogo.

Aquí os dejo mis razones por las que 10€ me parecen un buen precio:

  • Distintas radios: puedes elegir escuchar música parecida a una canción, a un disco o a un artista.
  • Sin publicidad.
  • Sin limitaciones para saltar canciones.
  • Poder editar la cola de canciones en cualquier momento (aunque sea una radio).
  • Recomendaciones de nuevos discos según tus gustos.
  • Poder acceder a tu biblioteca de música en cualquier momento.
  • Una interfaz bonita y útil, también en el móvil.
  • Fácil y sencillo mantener la música offline en el móvil.
  • Faltan pocas cosas (que me duelan en el corazón, ACDC y Led Zeppelin).
  • Poder completar lo que falta descargándolo y subiéndolo a tu espacio.

Personalmente yo ya no pirateo música, por el precio de medio disco puedo escuchar todo lo que me da la gana y descubrir cosas nuevas. Supongo que hay mucha gente (especialmente en estos momentos de crisis) que no puede gastar 10€ al mes en música pero yo me alegro de que puedo participar en generar beneficios a una industria que me acompaña, fácilmente 5 horas al día.

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