Un mes con el Moto 360

Moto-360_Map-820x420Ya llevo un mes con mi reloj Moto 360, el que puede haber sido el reloj con Android wear más esperado del 2014 y tengo que decir que estoy extremadamente contento.

Lo primero que tengo que decir es que hace muchos años (desde pequeño) que no uso reloj. Como a tantas otras me personas me resultaba poco práctico la molestia del reloj cuando vivo rodeado de ellos, especialmente el del móvil.

Pero ha pasado una cosa en los últimos años, aunque la tecnología (especialmente Android) que hay detrás de los móviles me apasiona, el tener que usar el móvil no me gusta nada. Estar pendiente de donde está, usarlo en invierno por la calle y que se me congelen los dedos (maravillosa semana invernal en Suiza hace una par de años en la que pensé que perdía la mano), querer mirar algo mientras conduces (coche, bici…), notificaciones molestas constantemente durante todo el día… Pero esto con el reloj me resulta menos molesto de hacer.

Mi uso principal del reloj

Las cosas por las que me dan vida en el día a día se resumen en cuatro puntos:

  • Ver las notificaciones sin que me moleste, una vibración poco molesta, un vistazo rápido y borrar notificación.
  • Contestar a chorradas sin escribir en el móvil. Gracias a que distingue muy bien lo que le dictas, es ideal para despachar rápidamente un chat.
  • Ver la hora.
  • Ver quién me llama.

Con estos tres puntos, puedo asegurar que me despreocupo totalmente del móvil durante el día. Salvo que quiera leer alguna noticia o usar el GPS (mientras Waze no esté integrado con el reloj…). De verdad es una gozada vivir sin móvil y no perderte nada.

Otras cosas que me gustan

26moto-360-smartwatch moto_360-624x351Junto con lo anterior hay un par de cosas por las que recomendaría el reloj:

  • El cargador, que lo convierte en reloj para la mesilla de noche.
  • La duración de la batería, desde las 9:00 hasta las 23:15 y está al 68%. Se ve que las últimas actualizaciones han mejorado mucho este punto que sale como negativo en todos los análisis.
  • Fluidez. Todas las pantallas van fluidas, los que dicen que no en los análisis o deben haber probado una versión anterior.
  • El diseño. Es bonito tanto en negro como en plateado y aunque en la tienda de Google sólo hay dos correas, las que se venden en EEUU son muy bonitas. Cuestión de tiempo.
  • Todo el mundo te pregunta que tal, es un reloj que destaca y nadie me ha dicho que no sea más bonito en la realidad que lo que se imaginaban. Especialmente la gente se sorprende de que no sea tan grande como parece en la propaganda.
  • Puedes llevar música en el reloj y salir a correr con auriculares bluetooth.
  • Puedes usar la navegación caminando en bici sin necesidad de poner tu vida en peligro mirando el móvil.

Cosas que no me gustan

  • Que no se pueda utilizar con iOS. Por motivos laborales llevo un iPhone conmigo (a veces) y me fastidia no poder tener las notificaciones. Espero hacer un artículo sobre iPhone 6 + iOS 8 en breve.
  • Navegar por la pantalla a veces no se hace intuitivo, pero como hay poco que hacer enseguida te das cuenta de que ese gesto que pruebas no vale, que es otro.
  • La correa está demasiado gastada para llevar un mes de uso (es de cuero de mentira).

Resumiendo

Es un reloj chulo, si te gusta no perderte las notificaciones y odias el móvil, es muy útil. Pero es difícil de recomendar con el precio que tiene a menos que seas amante de la tecnología (es un regalo genial para alguien como yo) a amante de los relojes (que los hay muy caros).

Se supone que cada reloj que sale tiene más ventajas (el último de Sony tiene GPS integrado para salir a correr y no necesitar el móvil), quizá mejores baterías están por venir, pantallas con mejor calidad… es más ¡hasta Apple va a lanzar el suyo propio en breve! Si no tienes prisa, no corras a comprar uno de estos relojes, el futuro pinta interesante.

Flipando con mi Samsung Nexus S

Hace ya algo de tiempo que me quedaba maravillado con la cantidad de cosas que podía hacer con mi querido ex-móvil pero ha llegado el momento de dar otro paso más allá.

Al terminar mi carrera del sábado (ya haré una entrada sobre la Tenerife Blue Trail del sábado pasado) mi querida hermana me esperaba con una Sorpresa en la meta, ¡móvil nuevo!

No voy a perder mucho el tiempo contando que se me cae la baba con él, sino que voy a repasar rápidamente lo bueno y lo malo:

Lo bueno:

  • Tarda 20 segundos en arrancar. No es broma.
  • Todo funciona como un tiro. Cosas que yo pensaba que iban lentas por la red (como hacer check-in en Latitude) funcionan ahora perfectamente.
  • La pantalla se ve de cine (a falta de compararla con una SuperAMOLED en la misma mesa).
  • La cámara graba con muy buena calidad y tiene flash.
  • Se ve bonito en mi mano.
  • NO parece un **** hayFON.
  • Tiene entrada normal para auriculares/manos libres.
  • Tiene NFC (esta semana santa pediré cosas frikis para programar).
  • No ha tardado nada en configurar mis apps como en el teléfono viejo (si bien es gracias a Android, no al Nexus, pero la gracia es que ni he notado que trabajaba).
  • No lleva tarjeta microSD, la memoria es interna. Después de que me timaran por una basura de tarjeta de 4GB, agradezco que sea memoria rápida y que no la pueda perder.

Ahora viene lo malo:

  • No tiene led para las notificaciones. Es LO PEOR, aún sabiendo que lo habría notado vibrar, le he dado a encender la pantalla 10000 veces en el trabajo. Como Samsung ha decidido no traer SAMOLED a España, el noled no me vale.
  • No viene con Cyanogenmod, una pena, porque aunque Android 2.3.3 mola, las ROMs de Cyano son un guante.
  • No viene con funda y la carcasa de plastiquete, aunque lo hace ligero le da una pinta de frágil (por rayarse) que no veas.

Lo anterior es lo que he visto en dos días de uso, lo que aún no puedo valorar es la batería, por ejemplo, pero parece que mejor que el móvil viejo sí que va.

Recomendaciones para los que no saben si esperar a los bichos de doble núcleo:

Si eres capaz de sobrevivir sin LED y quieres tener soporte de Cyano, esta parece una buenísima opción. Personalmente creo que los pepinos de doble núcleo van mejor dirigidos a jugones y tablets, no tanto a correos, maps y angry birds.

Android y las tarjetas de memoria

Esta mañana (en realidad me desperté a la hora del segundo postre gracias a tirarme las noches con el PFC) vi un correo de uno de mis ex-compañeros de curro en Dycec. Me llevé un par de alegrías, la primera porque es un chaval muy majo, con el que me río mucho y siempre manda cosas con las que reírme. La segunda razón es porque me escribía para pedirme opinión y para los narcisistas como yo, eso te alegra la mañana.

El tema en concreto es que no sabe si hay algo que tener en cuenta a la hora de pillar una tarjeta de memoria para su deseado móvil con Android. Voy a tratar de responder a su pregunta de dos maneras, para la gente normal y para los que buscan exprimir un poco más sus terminales. Sí, el segundo apartado será para tirarme el rollo con algo que no le interesa ni al 10% de la población que pueda equivocarse y leer este blog (o quizá sí).

  • Lo primero a tener en cuenta es el tamaño. Calcula en función del uso que le des al móvil. Si lo vas a usar de disco duro portátil para compartir cosas con la gente, tira por lo más bestia, si sólo para música… calcula la pereza que te da cambiar la música y si es poca puedes optar por unos 4GB, si quieres guardar pelis lo mismo, si te da pereza pasarlas a formato “nativo”ª (adaptado al tamaño de la pantalla) pilla una grandota. En cualquier caso, ponte una cifra para gastar y procura no pasarte, es la parte fácil.
  • Lo segundo es la velocidad. Existen distintas velocidades en este tipo de tarjetas y según para lo que lo quieras te puede merecer la pena gastarte más dinero. Si vas a sacar muchas fotos con tu móvil (que suerte, la cámara de mi magic es una mierda) te interesa una buena, para que entre foto y foto no se te ponga a llover. Si vas a estar metiendo y sacando datos constantemente (el modo disco duro portátil del que hablaba antes) también te interesa una de las buenas. Si vas a escuchar música que no vas a estar cambiando… no te molestes en gastar dinero.

Extra para la versión no friki: si vas a usar mucho el navegador gps o juegos “tochos” (tipo FIFA) yo me pillaría una de las rápidas, tanto las voces del GPS como los datos de los juegos se guardan en la SD, así que siempre es interesante que sea rápida.

Aquí empieza lo friki, probablemente quieras seguir leyendo, pero no para aprender nada sino para sentirte orgulloso de no perder tanto tiempo aprendiendo gilipolleces como yo.

Hay dos cosas más a tener en cuenta relacionadas con las tarjetas de memoria y android.

  • Desde Froyo podemos, de manera oficial, instalar apps en la SD. Esto se inventó para la gente (por llamarlos de alguna manera) que se instalan todo lo que tiene un icono molón. Se quedaban sin memoria interna y… algo había que hacer. Personalmente yo no lo uso porque no tengo tantas apps instaladas y porque no funciona bien, especialmente con los widgets. En cualquier caso, si eres una de estas personas cuanto más rápida la tarjeta, mejor.
  • Si usas una ROM modificada, cosa que si tienes un móvil con Froyo no será necesario, pero si tu operadora o tu fabricante te ha dejado de lado con las actualizaciones puede ser una buena opción existe la posibilidad de crear una partición de swap. A mi no me gusta la idea y no la tengo, pero, de nuevo, si quieres usarla cuanto más rápida sea tu tarjeta, mejor.

Las razones para que no me guste la partición de swap es que hacen un trabajo que no necesito, permiten que haya más aplicaciones corriendo de fondo (andorid cuando se queda sin memoria termina las apps que hace más tiempo que no se usan y estaban abiertas (la explicación de este comportamiento es larga, pero el resumen es “No instales un task killer”)), pero con el coste de que el acceso a la SD es más lento que a la memoria interna del teléfono. Personalmente no necesito tener muchas aplicaciones cargadas en memoria ya que por norma general sólo escucho música y alguna cosa más, pero puede que si estás cambiando constantemente entre aplicaciones puedas verle el beneficio al asunto, pero… eso no es todo. Por desgracia no creo que sea fácil saber cual es la cantidad recomendada para usar de swap. El principal problema es que la swap está para usarla y si la haces muy grande, con tanta información guardada en la SD va a llegar un punto en el que todo se relentice (sobretodo si hay más probabilidades de que algo esté en la swap que en la RAM), pero si eliges un tamaño demasiado pequeño, no te valdrá para mucho.

Por supuesto, es una opinión personal, pero cuanto más leo (sobretodo en la lista de desarrollo de android) más me doy cuenta de que este tipo de soluciones mágicas son un problema ya que las cosas pueden dejar de funcionar como uno las diseña porque gracias a la ROM que uno se ha instalado ahora el sistema no funciona como dice la documentación de android sino como le da la gana a los cocineros de turno.

Espero que sea un artículo útil para quien llegue hasta aquí.

Instalar ESbox 2 en Ubuntu 9.10

Al comenzar con mi PFC preparar el IDE para programar para Maemo era un poco lioso, pero desde que ha salido la versión 2.0 del ESbox (que “no es más” que un eclipse con todo lo necesario instalado de serie), la verdad es que no tiene ningún mérito.

  • Paso 1: Echar un ojo en la web de ESbox 2nd Edition para enterarnos de las novedades.
  • Paso 2: Descargar el ESbos para nuestro SO favorito
  • Paso 3: Descomprimir
  • Paso 4: Ejecutar vía esbox.sh (en distribuciones modernas hay fallo, pero mejor leerlos en la web de ESbox, al fin y al cabo, el Paso 1 era echar un ojo).

Listo. Si ya tenemos instalado el SDK, el Scratchbox y Xephyr, ya podemos ponernos a trabajar.

La versión 2.0 de ESbox sólo sirve para Maemo 4 y para Maemo 5.

Convertir vídeo en HTC Magic desde Linux con Arista

Por desgracia nuestro cacharrito favorito no soporta muchos códecs de vídeo… además de que la resolución máxima es 320×480 así que si queremos ver videopodcast, series, el universo mecánico, charlas o lo que sea, tenemos un problema.

Al menos en karmic koala (creo que en jaunty también) hay un conversor de vídeo muy muy intuitivo (odio tener n^n opciones en una GUI, para eso está la línea de comandos) que se llama arista.

Para tenerlo todo perfecto para nuestra magic, he creado un perfil que hay que copiar en /usr/share/arista/presets/ una vez instalado arista.

Aunque vale con editar el magic.xml para echar un ojo, estos son los parámetros:

Vídeo H.264
Audio AAC

25 frames por segundo, en mp4.

Creo que si la calidad o resolución es más baja, la mantiene, pero no estoy seguro. Seguro que se puede mejorar.

Si alguien se anima a hacer un icono svg más mono que mi magic.png (es una foto real y con transparencia) que la pase, que yo no quería liarme mucho.

Descargar el preset.

¡Happy encoding!

Guardando valores con Gconfd

Esta entrada no es exclusiva de Maemo, ya que podemos programar utilizando Gconf también desde otros entornos, normalmente un GNU/Linux con GNOME.

Aunque en principio la existencia de un registro nos puede recordar al registro de Windows, sobretodo si comparamos sus editores regedit y gconf-editor, hay una diferencia clara entre ambas opciones. El registro de la empresa de Redmond, almacena valores tanto para configuraciones de usuario como para configuraciones de sistema. Por otra parte, el registro de los sistemas con el pingüino, sólo almacena configuraciones pertenecientes a un usuario concreto. La principal ventaja, en caso de que estropees algo jugando con el registro, sólo corre riesgos tu usuario.

La funcionalidad que nos ofrece el uso de un registro es poder acceder de forma centralizada a valores de variables “públicas”. Digo públicas porque quiero recalcar que los datos del registro son accesibles a todas las aplicaciones que esté ejecutando el usuario. Esto nos provee de otra forma más de intercomunicar aplicaciones.

Por poner un ejemplo: tenemos un programa que detecta nuestra posición y queremos que cuando estemos en nuestro lugar de trabajo, utilice el proxy de la empresa. Pues modificamos la clave reglamentaria y listo. Gconf nos proporciona, además, notificaciones, para que si estamos vigilando un valor y una tercera parte hace un cambio podamos reaccionar. En nuestro ejemplo, el navegador sería avisado de que se ha cambiado el valor del proxy y haría las peticiones a través de el.

A la hora de trabajar con el registro es importante recordar algo que al menos a mi se me olvida a veces: los valores por defecto. ¿Qué pasa si la clave no existe? ¿Qué pasa si la clave tiene un valor que no nos interesa?

Conectando el Nokia 810 por USB en Ubuntu

USB

Todo lo que voy a contar ahora lo he probado en mi Ubuntu Karmic, que en estos momentos se encuentra en fase alpha (concretamente alpha 6) así que no es seguro que los pasos funcionen en próximas o pasadas versiones, ya que se está cambiando la forma de funcionar de algunos servicios en Ubuntu. Aún así y por lo que recuerdo, los pasos son similares a los de Ubuntu Jaunty.

Empezamos por el principio:

Lo primero es instalar en nuestro Nokia 810 unas cuantas utilidades básicas: xterm, ssh-server y maemo-pc-connectivity, con ellas podremos acceder por ssh, tener una consola y conectar el trasto al PC. Cosas básicas para cualquiera que tenga un 810 y quiera cacharrear (no recomiendo para nada este dispositivo para usarlo en la vida real, no he probado el n900, estoy muy contento con mi HTC Magic).

Configurando el Nokia 810:

Antes de conectar el cable USB, accedemos a: Aplicaciones – Ajustes – Panel de Control. En el apartado Extras encontramos la herramienta USB networking. Hacemos clic en el botón “Setup USB networking” y si no obtenemos ningún mensaje de error, ya hemos hecho todo el trabajo necesario en el “móvil”.

Por desgracia esta aplicación te permite volver a hacer clic aunque ya esté configurado, lanzando un bonito mensaje de error diciendo que el módulo no se ha podido cargar. En realidad el módulo ya está cargado así que no hay problema. Pero estas son cosas mías que tampoco afectan demasiado.

Configuramos nuestro equipo:

Ahora toca la parte que puede cambiar con distintas versiones de Ubuntu, pero que si no recuerdo mal, lleva al menos dos versiones estables funcionando.

Una vez enchufado el cable, en nuestro gestor de conexiones (network-manager) añadimos los siguientes datos a nuestra conexión que por defecto se llamara Auto usb0:

Dirección: 192.168.2.14
Máscara: 255.255.255.0

Acto seguido podemos hacer un script para configurar las reglas de iptables para que nuestro Nokia acceda a internet usando nuestro PC.

echo 1 > /proc/sys/net/ipv4/ip_forward
iptables -P FORWARD ACCEPT
iptables -A POSTROUTING -t nat -j MASQUERADE -o eth0

Siendo eth0 la interfaz por la que nuestro PC acceded a internet. El script habrá que ejecutarlo con permisos de administrador.

Para dejar las reglas como estaban:

echo 0 > /proc/sys/net/ipv4/ip_forward
iptables -t nat -F POSTROUTING

En su mayor parte la información la he sacado del manual de maemo de Interconexión por USB. Pero modificadas algunas cosas para mi gusto.

Google Latitude en HTC Magic, Ubuntu y Archlinux

Creo que este es uno de los títulos más largos que le he puesto a una entrada, no en vano, nos hemos tirado todo el día jugando con Google Latitude.

Información por encima.

Para quien no sepa de lo que estoy hablando, se trata de un servicio de la omnipresente Google que nos permite saber dónde están nuestros amigos (si ellos quieren). Para mi gusto la privacidad está muy bien implementada, una vez que alguien nos invita a compartir nuestra localización, tenemos tres opciones:

  • Mandarlo a freír espárragos. Pasar del tema, que no te digo dónde estoy, que no me caes bien.
  • Vale, me pillas en un compromiso, te voy a decir en que ciudad me encuentro, pero olvídate de seguirme la pista muy de cerca
  • Quiero que seas capaz de encontrarme, que para eso me caes bien. Útil también por si me pierdo (o saber dónde tienen el móvil que me lo han tangado). Máxima precisión.

Además tenemos la opción de dejar de compartir nuestra localización temporalmente a todo el mundo o establecerla a mano.

Otra cosa muy interesante es que podemos decirle que añada nuestra ciudad y país al estado de Google Talk, con lo que podemos incluso informar a los que se resisten a utilizar Latitude.


Localización en el estado

Un poco más técnicos
El funcionamiento es fácil, se sirve de datos de localización diversos para informar. Desde la posición del GPS que ofrece mi móvil hasta la dirección IP de mi red. En la práctica podemos usar Latitude desde diferentes dispositivos, móviles y ordenadores incluidos, por supuesto.

En mi HTC Magic sólo necesitas ir a la aplicación de Google Maps y decirle que te unes a Latitude, podrás invitar a tus amigos desde la aplicación y la verdad es que me resulta mucho más cómodo y fácil que desde el PC. En la Magic se ejecutará un demonio que se encarga de actualizar tu posición. Yo utilizo triangulación desde las redes inalámbricas y funciona muy bien sin quemar la batería.


Opciones para Latitude en HTC Magic.

Desde un PC es algo menos… interesante, aunque viene bien para saber si llega ya o no ese amigo con el que quedaste en la uni para hacer unas prácticas. Encontraremos problemas tanto en Archlinux como en Ubuntu 9.04. El logo y la marca de Firefox no son software libre, con lo que llaman a la versión 3.5 de Firefox Shiretoko. Eso hace que no podamos instalar Google Gears, extensión que necesitamos para compartir nuestra localización desde el PC. Es muy fácil de arreglar, tecleas about:config en la barra de direcciones y cambiamos el valor de general.useragent.extra.firefox. Dónde ponga Shiretoko, ponemos Firefox y ya podemos instalar Gears y empezar a cotillear desde nuestro pc. Para eso tenemos que añadir latitude a nuestro igoogle, que tendrá que estar en inglés. Un poco engorroso.

Así que lo dicho, si a alguien le apetece curiosear por dónde andan sus amigos y tiene un portátil, un PC, una Magic, un iPhone o un móvil con wifi, es muy posible que pueda ver consumados sus sueños de cotilleo.

Flipando con mi HTC Magic

Bueno, vamos a ver si soy capaz de hacer una entrada más o menos decente sobre mi nuevo cacharrín. Con el que dominaré el mundo, por supuesto.

Lo primero es decir que se me cae la baba, el chisme es una monada y vale para casi todo lo que considero ocio en esta vida. Por si acaso logro sacar una entrada imparcial… ¡Estoy como un universitario con un macbook blanco nuevo!

Primero lo peor:

  • La batería dura unas 24 horas, no hablo mucho, no abuso mucho del GPS (menos de una hora al día) y siempre que puedo tiro de red 2G. Como contrapartida, la batería carga lo suficientemente rápido.

Ahora lo regular:

  • ¡Es muy pequeñín! Gastando tanta pasta (al final fueron 104€ con una noche de hotel de regalo) me esperaba que me trajeran al menos un tercio de un Dell Mini9. Pero realmente tienes la impresión de tener en el bolsillo un teléfono (por el tamaño y el peso) y no un cacharro que hace de todo.
  • Como abras el navegador GPS el teléfono no da para mucho más, espero que vayan sacando bichos más potentes.
  • Escribir. Con el móvil horizontal muy bien, en veritical sólo bien. EL problema es que el teclado horizontal ocupa toda la pantalla, con lo que dejas de ver el chat, por ejemplo.

Ahora lo bueno (esta lista es más larga):

  • Puedes hacer de todo.
  • Los contactos del teléfono son de entrada los que tengas en el Gmail, ya si eso importaremos los de la SIM como una opción (avanzada). Una vez que importas los contactos de la sim, entras en la interfaz de gmail y empiezas a unir datos de contactos duplicados y te queda una lista monísima que se sincroniza en ambos sentidos. Maravilloso, ya tengo a todos mis amigos bien ordenaditos.
  • Android Market: encuentras de todo y eso gusta. Juegos, navegadores GPS… lo que te de la gana.
  • La tarifa de datos: 12€ pago al mes por tener conexión “ilimitada” (no hay Tethering ni VoIP de momento). Creo que si no tienes twitter y eres usuario empedernido del rss y del chat no te vale la pena este teléfono. Yo creo que los 12€ los amortizo (la primera tarde gasté lo que me cobrarían por 25€).
  • Es sencillo de utilizar a más no poder.

En el fondo… hay una mezcla de cosas del HTC y de cosas de Android.

Ahora mismo tengo instaladas las siguientes aplicaciones extra:

  • Andnav (1 y 2) con sus correspondientes “dependencias”.
  • Backgrounds: cambia el fondo cada X tiempo.
  • twidroid: Twitter, twitter, twitter, follower, follower, follower.
  • My tracks: para saber por dónde voy a correr y los tiempos que hago. BRUTAL.
  • ScummVM: para ver si me paso los Monkey Islands de una vez.
  • Advanced task manager. Para acceder a las aplicaciones abiertas y cerrarlas a cascoporro.
  • Toggle settings: un panel de control más ordenado.
  • NewsRob: para seguir mis rss.

Ahora un comentario adicional sobre el uso de los estados en la mensajería instantánea.

Ahora me paso 24×7 conectado al google talk, lo que es bueno, porque en vez de llamarme o mandarme un sms, me puedes escribir que ya lo leeré. Lo malo es que no me voy a ponerme a cambiar el estado si estoy ocupado con lo que no puedo hacer uso de los estados de manera coherente, cosa que me gusta mucho y no entiendo como el resto de la gente no lo usa.

Cuando estoy en la red 2G si estoy hablando, se desconecta de la red de datos. En 2G no hay red de datos propiamente dicha (entiendo que eso es la red 3G, pero eso son consideraciones mías que no vienen a cuento). Así que si ves que mi estado es Htc y que me des/conecto mucho, es que estoy llamando. Y si sólo pone Htc, es que no estoy en el PC, dónde por norma general no pondré mensaje de estado, o será otro.

Recomendación: si vas a usar chat, rss, twitter, facebook, tuenti, o cualquier basura 2.0, es un buen móvil. Lo puedes sincronizar prácticamente todo, pero si lo que quieres es sacar fotos y hablar por teléfono, es demasiado caro.

Espero empezar a programar pronto, ya que no le tengo que pagar impuesto revolucionario a nadie para programar para mi propio chisme.

¿Dudas? A los comentarios.

Ver vídeos en flash sin tirar los recursos

La semana pasada fue portada en Digg este vídeo sobre mis islas. Intenté verlo en mi Ubuntu Jaunty, pero resulta que los vídeos en flash usando Linux necesitan unos requerimientos desmesurados, a mi manera de entender al menos. No pasa nada, pensé, lo veo sin ser en alta resolución y si me gusta, ya me busco la vida. Mis dos micros a 1.8 GHz tampoco valen para eso.

Hablando con mi amigo Raúl me comentó como lo hacía él, básicamente abriendo los vídeos con el VLC. A mi el VLC no me gusta. Es un programa con capacidad para casi cualquier cosa. Pero me encanta la filosofía que dice que menos es más.

En un primer momento pensé en buscar la url de los vídeos que quisiera ver (se me ocurren las películas o series en flash) y abrirlas con Totem, pero como muchas veces no es tan fácil como abrir el código y buscar un archivo flv… empecé a tirar de una página que hace el trabajo sucio.

ERROR.

No me acordaba de que cuando abrimos un vídeo en Firefox, según se va cargando se guarda en /tmp con lo que sólo tenemos que dejar el vídeo cargando y abrirlo con nuestro reproductor favorito, pudiendo dedicar los ciclos sobrantes de nuestro procesador a cosas más interesantes.

Además, si perdemos la conexión o tenemos algún problema, si la web lo permite podemos descargar sólo el final de un vídeo que no habrá problemas para reproducirlo.